Blog Eicon

Humedad en las paredes, un problema común

La aparición de humedad en las paredes del hogar es un problema muy frecuente. Os explicamos cómo se forma y por qué es importante eliminarla.

10 mayo, 2019

Seguro que, si pensamos en la humedad en las paredes, en seguida viene a nuestra mente la imagen de una mancha negra, verdosa o gris localizada en la esquina de una habitación o el techo. Y si todos sabemos cómo son las manchas de humedad es porque se trata de un problema muy común con el que conviven muchas personas en sus hogares.

Lo cierto es que la humedad en las paredes va comiendo terreno y termina por afectar gravemente a la edificación que las padece. No sólo afecta a la estética de un espacio degradando su pintura, también hace estragos en los materiales que componen la pared. He aquí el verdadero problema, ya que poco a poco puede llegar hasta su estructura y convertirse en un peligro. A la larga, elementos como cornisas y balcones pueden terminar por desprenderse.

Además del mal olor que producen, causado por hongos y microorganismos, una pared con humedades afectará también a los muebles echándolos a perder y estropeando la instalación eléctrica del hogar. Si la humedad aparece cerca de un enchufe, por ejemplo, implicará riesgo de electrocución o cortocircuitos que pueden originar un incendio.

Por todo esto, las humedades hay que atajarlas lo antes posible. Pensamos que es importante contarte por qué se producen estas desagradables manchas que crecen y crecen destrozando la pared, cómo nos pueden afectar y, sobre todo, cómo podemos deshacernos de ellas.

Tipos de humedad en las paredes

Pared cubierta de manchas de moho por condensación de agua, uno de losprincipales tipos de humedad en las paredes.
Por condensación

Es más frecuente en invierno y se presenta como pequeñas manchas negras de moho  y paredes, espejos, cristales o apliques de aluminio empañados. Esto es debido a la variación de temperatura entre el exterior y el interior de la vivienda.

Se origina cuando el ambiente dentro de una estancia está saturado de H2O y este pasa a estado líquido. El exceso de agua se deposita en los lugares más fríos como los cerramientos, cristales o superficies metálicas. Si, además, existe una ventilación deficiente, los problemas que se generan a la larga pueden ser muy nocivos tanto para la salud de las personas que habitan la casa como para la propia estructura de la misma.

Las personas con su rutina generan la mayor parte de la humedad. Una familia de 4 miembros puede llegar a producir hasta 9 litros de vapor de agua diarios solo con sus exhalaciones que, sumados a las duchas, el uso de electrodomésticos como lavadoras y hornos, el de la calefacción, la proximidad al mar o ríos, etc., generan una cantidad considerable de H2O. Por ello es importante ventilar las habitaciones a menudo y que todo este vapor de agua salga al exterior fácilmente.

Un aislamiento térmico deficiente siempre va a ser causa de la humedad por condensación. Las paredes y muros mal aislados son superficies frías que hacen que la humedad del interior pase a estado líquido. Aislar apropiadamente la vivienda nos ahorrará sorpresas desagradables en las paredes.

Por capilaridad o humedades ascendentes

Prácticamente todos los edificios están rodeados de humedad natural. Con el paso del tiempo, el agua del subsuelo se abre camino a través de los cimientos e, inevitablemente, llega a las paredes. Esta agua es rica en sales minerales que se depositan en los muros que, a su vez, absorben más agua.

Este es un problema común en edificios donde no se ha instalado un aislante que actúe como barrera física contra este tipo de humedades. Es común entre materiales porosos como la piedra y el ladrillo, que se convierten en esponjas y el agua se filtra fácilmente por ellos.

La capilaridad acelera la descomposición de los materiales y, además, supone un aumento en el gasto de calefacción. Ante una pared húmeda que se enfría con facilidad, recurriremos a subir los grados del aparato calefactor para mantener en la medida de lo posible el confort térmico.

Este tipo de humedad se identifica fácilmente. Se presenta en forma de manchas que emergen desde el zócalo y pueden subir por la pared alcanzando alturas de hasta un metro, destrozando la pintura o el papel de pared. Proporcionar una membrana aislante a tiempo, nos ahorrará problemas costosos y desagradables relacionados con la capilaridad.

Tubería goteando
Por filtración

Cuando aparecen humedades en las paredes por filtración, es signo de tuberías estropeadas o defectuosas que tienen alguna fuga de agua o bien goteras que filtran el agua de lluvia. Generalmente son consecuencia de problemas estructurales del edificio.

El agua se filtra de forma lateral y los síntomas visuales que primero se detectan son la descamación de la pintura o ciertas manchas blanquecinas que son, en realidad, acumulación de salitre. Como consecuencia de esta filtración, los materiales de construcción por los que va pasando el agua se degradan y hasta la armadura de forjados, vigas y pilares que conforman el esqueleto de la edificación, pueden llegar a oxidarse.

Como ocurre con el resto de humedades que hemos visto, si no se soluciona a tiempo, irá a más y la humedad no sólo se extenderá si no que hasta puede provocar charcos importantes en el suelo. Se estropearán los materiales de la pared y de cualquier mobiliario cercano y puede llegar a afectar a la instalación eléctrica. Además, la salud de los inquilinos se puede ver mermada a causa de la proliferación de hongos.

Evitar este tipo de humedad pasa por vigilar las tuberías del hogar y el mantenimiento general de tejados y paredes. Pero contar con una impermeabilización adecuada también es clave.

La solución perfecta

Es habitual dar por hecho que solucionar el problema de la humedad en las paredes pasa por hacer obra o emplear procedimientos muy costosos y prolongados en el tiempo. La realidad de hoy es que existe un método mucho más sencillo, beneficioso y cómodo para librarnos de la humedad y el moho tan nocivo que acarrea: la pintura térmica antihumedad Eicon.

Este producto ecológico y natural funciona como una capa impermeable que evita que el agua se filtre por las paredes gracias a sus microesferas cerámicas. Es eficaz sobre cualquier superficie, pero lo más interesante es su capacidad fotocatalítica, que previene la aparición de moho, hongos, bacterias o cualquier otro microorganismo. Los malos olores y las antiestéticas manchas desaparecen y el confort térmico del hogar, además de mantenerse estable gracias a la acción aislante de la pintura Eicon, se vuelve saludable.

Si tienes problemas de humedad en casa o en tu negocio y quieres ponerles una solución cuanto antes, contacta con nosotros y resolveremos tus dudas al instante y sin compromiso.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *